jueves, 24 de noviembre de 2011

Analizando identidades adolescentes

El lunes en clase de Aprendizaje y desarrollo de la personalidad estuvimos hablando sobre los principales elementos que se tienen que considerar cuando los adolescentes son estudiados. Nosotros principalmente nos centramos en cuatro elementos: pubertad, desarrollo cognitivo, relaciones sociales e identidad. De todos ellos, en esta entrada me voy a centrar en la identidad porque considero que intentar describir la identidad de un adolescente no es para nada una tarea fácil ya que la identidad no es una constante sino que cada persona va formando su propia identidad al tiempo que se va desarrollando.


Al igual que Alejandro nos proporcionó diferentes fragmentos de diversas adolescentes sobre lo que pensaban sobre sí mismas yo he querido hacer lo mismo. En este caso, he decidido proponerle esta tarea de responder a la pregunta ¿quién soy yo? a mi prima M.C de 13 años. Cuando se lo propuse me dijo que no sabía a que me refería con esa pregunta, quizás parezca una pregunta sencilla a simple vista porque todo el mundo puede pensar que sabe perfectamente como es. Sin embargo, cuando te lo planteas de un modo más profundo porque tienes que elaborar una respuesta la cosa cambia. En este caso, le sugerí que se describiera a ella misma y la respuesta es la que sigue:


“Me veo como una chica muy cariñosa y que quiero un montón a todo el mundo. Me veo una chica más o menos inteligente y amable. Que se preocupa por los demás muchísimo y una chica que quiere mucho a sus familiares” (M.C, 13 años)


A pesar de ser una respuesta corta, hay varios aspectos interesantes para conocer el perfil de esta chica como adolescente. En primer lugar me gustaría comentar la expresión “me veo” porque es envuelve un sentido de ambigüedad, es decir, en ningún momento refleja una realidad sino algo que ella piensa. Es importante este valor subjetivo el cual deja abierto cualquier comentario que se quiera hacer sobre él porque no representa un hecho objetivo e inmutable. Sino que desde su propio punto de vista ella es de esa forma, pero puede que otras personas la “vean” diferente. En segundo lugar, llama la atención las veces que se refiere a la gente de su entorno (todo el mundo, los demás, familiares). Este aspecto es interesante hasta el punto que la identidad de cualquier persona estar determinada por numerosos factores y quizás uno de los más significativos sea el propio entorno donde esa persona vive y se relaciona. Aquí entra en juego las relaciones sociales que mencionábamos al principio. M.C no especifica quién es “todo el mundo” sólo al final deja claro que parte de esas personas tan importantes son sus familiares, sin embargo no menciona ni a amigos, ni compañeros, ni vecinos… “Los demás” y “todo el mundo” le permiten incluir a todas esas personas que no pertenecen a su ámbito familiar y es probable que ambas expresiones le den seguridad por el mero hecho de incluir a todos en uno. También he observado que utiliza varias palabras relacionadas con el afecto (quiero, cariñosa, amable, preocupa) que le permiten enfatizar sobre el sentimiento de apego hacia las personas de su entorno. La adolescencia es una etapa donde el significado explícito de los sentimientos puede llegar a ser confuso para algunos jóvenes. He observado que M.C y otras chicas de su edad utilizan mucho “te quiero” cuando se escriben en diferentes redes sociales. Considero que es una forma de dejar patente la relación que mantienen porque en realidad no saben si lo que sienten es eso “que se quieren” o simplemente “que se tienen cariño unas con otras”. Sin embargo, un adulto sí es consciente de los diferentes sentimientos y sus significados y creo que no utilizan la palabra “te quiero” a cualquiera de sus conocidos. Por último, la expresión “más o menos” le permite mitigar lo que está diciendo en lugar de afirmar rotundamente que es una chica inteligente. En un lenguaje bastante coloquial, creo que con esa expresión lo que evita es “dárselas de lista” y dar la opción a que las personas opinen al respecto. Esa es la diferencia entre afirmar algo o por el contrario, dejar la incertidumbre.


Como habéis podido observar, se pueden analizar varios aspectos de un adolescente a través de sus propias palabras por eso os animo a que sí tenéis la oportunidad, hagáis un ejercicio similar a este para ser capaz de conocer el perfil de un adolescente en primera persona.

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